¿Soro qué?

Antes de pasar al post más largo que jamás haya escrito en este blog (creo), quiero decir que soy una aprendiza de estudios de género, de la búsqueda de conocimiento sobre la igualdad y equidad entre géneros sean estos los números que sean, dos, tres o cinco. En este caso hablo de las mujeres porque es lo que en estos momentos me compete y porque lo relaciono directamente con las experiencias que voy viviendo. Estoy muy agradecida a estas escritoras que comparten sus reflexiones.

¿Soro qué?

Estuve en una reunión de mujeres hace algunas semanas. Mencioné el respeto y la diversión entre las mujeres al trabajar juntas, liderazgo, rivalidad y sororidad. ¿Soro qué? Me preguntaron. Ninguna conocía el término Sororidad. Un término que vivo más cerca que nunca comprendiendo su presencia y su ausencia al relacionarlo directamente con empoderamiento, con reconocimiento del valor que se da la mujer a sí misma y como se relaciona con otras mujeres, con la rivalidad, el trabajo en equipo y con sentirse líder… o lideresa.

Que la mujer sea líder es últimamente más visible. Eso nos parece, y eso parece que observamos en los medios de comunicación y en las redes. Leo a García Prince – Montaño en docs de EVEFem sobre los tipos de mujer y tomo conciencia de la relación entre las mujeres desde un punto de vista algo más teórico. ¿Cómo desarrollamos las mujeres el rol de lideresa? Montaño nos habla de estereotipos entre las mujeres lideresas, lo que se espera de ellas. Vayamos por partes y de manera breve, asimilando esas palabras, que me chocan, la presente escisión del género (Lagarde):

VICTIMISMO: ¿Se sirve la mujer del victimismo para mantener o conseguir una posición de lideresa? Desde la posición de “víctima”. Presentarse con el discurso de “estoy cansada, qué terrible carga ésta de ser líder” da cierta legitimidad, sirve para ganar la simpatía de las compañeras. Pero disfrutar el liderazgo genera envidia: el estar bien con una misma, afirmándose en lo que a una le gusta y demostrar que no se está padeciendo con lo que se hace, puede ganar antipatías. ¿De veras se puede obstaculizar a mujeres hasta tal punto? ¿Qué sientes cuando conoces a una mujer líder? Admiro a varias mujeres y precisamente es gracias al desarrollo de sus capacidades y a su labor, cómo se desenvuelven profesionalmente y personalmente. Cómo a través de su empoderamiento me reto, me empodero y aprendo sobre mí misma. Me encanta saber que alrededor hay muchas mujeres que son lideresas en un trocito de su mundo, en diferentes esferas. Observar a estas mujeres nos enseña.

ENVIDIA: ¿Crea realmente envidia el que una mujer salga adelante entre otras mujeres? Montaño y la cultura del silencio, en la que la dinámica de apoyos desiguales entre mujeres esconde, por un lado, la envidia que produce el que una mujer salga adelante, creando resentimientos entre las otras.

INESTABILIDAD: Valoramos los logros de las mujeres aunque lleguemos esforzándonos no en grupo, sí individualmente: La dificultad de las mujeres para reconocer los liderazgos de las otras genera dinámicas de gran desgaste, así como un estado de permanente vigilancia donde la mirada de las otras difícilmente sirve para afirmar los logros, sino más bien para mostrar los errores.

VAMPIRIZAR: Se da cuando distintas mujeres “vampirizan” a una mujer cuyos logros la colocan muy por encima de las demás, en este caso no existe temor hacia reconocer sus logros, sino expectativa de obtener beneficios a través de la cercanía con esta líder. A esta conducta la sigue un ninguneo que determina el fin del puesto del poder de la mujer en el grupo en concreto. ¿Drenaje energético entre mujeres?

SILENCIO: se da entre nosotras. Se da y obstaculiza el progreso de las otras. Hay mujeres que fomentan la complicidad, otras que carecen de lealtad a sus compañeras. ¿La empatía se minimiza con el silencio? ¿Nos apoyamos lo suficiente o callamos sin contar que el silencio participa en el proceso de cada una de nosotras? Marcela Lagarde nos recuerda que la sororidad es una experiencia de las mujeres que conduce a la búsqueda de relaciones positivas y la alianza existencial y política, cuerpo a cuerpo, subjetividad a subjetividad con otras mujeres, para contribuir con acciones específicas a la eliminación social de todas las formas de opresión y al apoyo mutuo para lograr el poderío genérico de todas y al empoderamiento vital de cada mujer.

¿Impactante? A mí sí me impactó leer y aprender al respecto. Poner palabras, conceptos y determinar algo que se siente pero a veces no tenemos tan claro que ocurre. Y sí, está ahí. Esta reflexión me ayuda, me motiva a seguir comprendiendo qué está pasando, qué pasa con la mujer en nuestra sociedad.

¿Somos leales a nuestros pactos o fieles a nuestra rivalidad? Los pactos entre nosotros son limitados en el tiempo y tienen objetivos claros y concisos, incluyen, también, las maneras de acordarlos, renovarlos o darles fin, dice Lagarde. Sororidad significa crear vínculos, pactos, acordar, discrepar con respeto.  Y respetar la realidad de la otra, y respetar silencios. ¡Reconocer nuestra valía! Y continúa: Al actuar así, las mujeres ampliamos nuestras coincidencias y potenciamos nuestra fuerza para vindicar nuestros deseos en el mundo. La sororidad y las formas de affidamento no son una invención idealista, se basan en experiencias entre mujeres que es preciso internalizar y extender hasta convertirlas en el eje de una ética política entre nosotras.

¿Por qué sucede esto? ¿Es algo más teórico que práctico? ¿Por qué se dan estos tipos de conducta entre mujeres? Las mujeres aprendemos a reconocernos, sin tener miedo, aprendemos a trabajar entre nosotras dejando de lado la rivalidad, la envidia y otros aspectos:

  • Comprender nuestras realidades priorizando necesidades, las necesidades de cada una y de todas. Desarrollar capacidades y valernos por nuestras habilidades, trasladar nuestro victimismo como herramienta para liderar empobrece el proceso y progreso. Necesitamos concienciarnos, y considerarnos. Considerarnos.
  • Nos hace falta tener más modelos de liderazgo en los que podamos fijarnos, de los que podamos aprender y admirar : las características sobresalientes de los liderazgos de las mujeres son: el desgaste, la falta de construcción de modelos de liderazgo que se sostengan en el tiempo y la discontinuidad. Reconocer el trabajo y labor de las mujeres, de las que tengamos al lado, de las que son nuestras modelos.
  • Existe una necesidad de las mujeres de ser reconocidas y queridas por las otras, quienes muchas veces sólo se acercan a la líder para promover sus intereses propios desde un afecto transitorio. Las mujeres construyen liderazgos a través de empatías emotivas, reproducen su vida familiar en su vida pública. Nuestro apoyo es necesario. Reconozcamos nuestra presencia y palabra como una herramienta para el proceso.
  • La soledad característica de la lideresa es una compensación para la mujer. Por el momento parece parte del camino.
  • Existe una necesidad de crear liderazgo por trabajo propio que no se base en apoyos externos como puede ser pertenecer a un partido o a una red clientelar  que suelen aparecer y desaparecer a lo largo del tiempo.  Esto causa la imposibilidad de las mujeres de progresar en su agenda de género o sexualidades ya que estos tipos de liderazgos son: absorbidos por el sistema político con asiduidad.

Es importante que reconozcamos e identifiquemos que estas conductas existen, a mayor o menor escala, y si no reaccionamos, persisten.  Pocas son las mujeres preparadas para enfrentarse explícita y abiertamente a conquistar el poder. ¿Son las mujeres las peores enemigas de las mujeres? Mis conclusiones se llenan de preguntas. Hacer uso del dolor y el miedo ¿funciona como funciona el victimismo para ser lideresa?

En una conferencia sobre su libro, Malas, Carmen Alborch habla de la rivalidad y nos dice: … que las relaciones entre las propias mujeres también están contaminadas  habitualmente por la devaluación existente entre nosotras. De hecho, nos miramos de arriba abajo, como midiéndonos, comparándonos, constantemente, y de la misma forma que existen una serie de guiños cómplices hay la costumbre de parangonarnos. Virginia Woolf solía decir que a los hombres los miramos en un espejo en el que los agrandamos; pues bien, nosotras mismas miramos, consciente o inconscientemente, a las mujeres en un espejo en el que las empequeñecemos.

¿Y qué si se repiten los errores? Hace falta visibilizar las complicidades, los pactos y también los errores para poder cambiar y generar cambios. ¿Qué sucede? ¿Qué ciclos se repiten? Ciclos. Reflexionar sobre qué procedimientos han de transformarse para respetar el liderazgo desde nuestra propia esencia, por nuestro trabajo propio y entonces sí crear redes sororales que puedan apoyar nuestras agendas de género.  Que puedan perdurar en el tiempo sin adoses minitemporales. Con mayor estabilidad. Sin usar procedimientos que nos hieren a corto y largo plazo y que nos hacen repetir estrategias creando ciclos que se apagan y se encienden a lo largo de los últimos años.

¿Por qué la sororidad, el apoyo, la interacción resulta a veces tan complicada y entre mujeres nos ofrecemos tan poco respaldo? Nos necesitamos para lograr objetivos comunes y crear pactos y vínculos que supongan un progreso común nos ayuda a realizar mejor nuestra participación, nuestro trabajo, unidas. Somos solidarias, estrategas, grandes planificadoras y aún mejor, grandes resilientes. Estamos preparadas para grandes cambios y podemos apoyarnos y juntarnos, enfocar nuestras fuerzas para lograr respetar a esas mujeres que lideran, y que trabajan en campañas para lograr una equidad que empuje al equilibrio y estos procesos de rivalidad quedarán como parte de la historia para aprender que, entre nosotras podemos competir con lealtad.

Me encanta reconocer el trabajo de una mujer. A mi alrededor físico y virtual tengo personas que logran captar mi atención por su labor. Y me encanta reflexionar para crear más preguntas a las que tengo que contestar. Sigo aprendiendo. Ya hablaremos de la sororidad en otro momento… 😉

 * Marcela Lagarde: He llamado la escisión del género a este extrañamiento entre las mujeres: a aquellas barreras infranqueables que las distancian hasta el grado de impedirles reconocerse e identificarse…. Las mujeres hacen a un lado lo común y recalcan, para inferiorizar a las otras y justificar su dominio, las diferencias de clase, de edad, de posición social, de sabiduría, de creencias, de preferencias eróticas, de estatura, de medidas de busto, cintura, cadera y piernas, de lengua, de trabajo, de riqueza, de posibilidades de vida, de relación con los hombres, con los dioses, con el poder.

 Referencias

Frases Positivas Taller EVEFem

Comparto con vosotrxs hoy uno de los resultados de uno de los trabajos del Taller de Empoderamiento Personal de EVEFem que realicé con mi compañera Magda Baca. 🙂 Os dejo la información del Taller. Cunde!!

Cruza la línea

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Si no te arriesgas tú ¿Quién se arriesgará?

Puedes ser de tantas maneras valiente y arriesgarte a hacer lo que quieras. Arriesgarte supone enfrentarte a retos, a cambios. A quizás usar un poco de disciplina, planificar e implementar nuevos hábitos. ¿Qué tipo de reflexiones pueden ayudarte a tomar decisiones? De una manera creativa puedes abrir esa puerta y mirar atrás para darte cuenta de que avanzas, para solucionar lo que tengas que solucionar y crear nuevas opciones. Que puedes respirar tranquilidad gracias a tu propia decisión, tu responsabilidad. Limpiar el cristal del pasado y trabajar tu propia motivación con la claridad y creatividad que te mereces.

Escribir es una parte del camino para muchas personas. Destapar esas reflexiones que mantienes ocultas, esas ideas que brotan y verlas por escrito para poder más tarde reflexionar. Compartir eso que te ronda la cabeza y sobre lo que dudas porque puede que tu autoestima esté alguna vez que otra por los suelos. Esas dudas pueden ser la clave para comprender los obstáculos, soltar y respetar los miedos para continuar. Y tener un poco más asimilada la posibilidad de poder arriesgarte.

¿Cuántas veces te has equivocado? ¿Y cuántas veces acertaste? Repasa tus equivocaciones y tus aciertos. Son lecciones de vida. Aciertas y te congratulas celebrando la decisión correcta. Los cambios acontecen y te das cuenta de que arriesgaste. Que supiste dar el paso y cambiar. ¿Cómo afectó a tu vida? ¿Te acuerdas? Si tus cambios te afectan de tal grado… ¿Cómo crees que afectan a los demás? El efecto mariposa, caemos rendidas y rendidos ante la evidencia, afianzando nuestra conciencia al darnos cuenta de la influencia de nuestros actos en los demás… y como los demás y sus actitudes nos afectan. La coherencia se adueña de nuestro día a día y provoca cierto bienestar.

Un simple paseo puede presentar el último empujón que necesitas para terminar de centrarte, motivarte y salir a gritar, actuar, deshacer eso que no te gusta. Se trata de que te armes de valor y decidas, lo hagas. ¿Acaso vivimos muchas vidas? Ésta es la que cuenta, ésta de ahora. Reúne las fuerzas, hazlo. Arriésgate. Combate los miedos, suple el conocimiento que te falta. Rellena las estanterías de tu ser con cada libro, palabras y expresiones para continuar.

Cambiar supone romper nuestras propias reglas… rómpelas. Una por una. Siente como te empoderas. Siente como tu cambio afecta a tu vida. Observa, piensa, siente. Para avanzar no hace falta que veas el gran lienzo, cada detalle cuenta y su individualidad también… sólo hace falta ver el próximo paso y sus resultados, cuál será la próxima pincelada. La mirada general ayuda, y más ayuda la acción inmediata, completar un paso y tomar fuerzas para dar el siguiente. Cruzar la línea y completar un paso, el desencadenante perfecto para cumplir con el principio del cambio.

Se trata de vivir el proceso, de continuar. Que estimes valorable cada paso y los resultados. Que ganes Valor, Fuerza y Firmeza. Conocer el origen de tus energías, tus fortalezas y habilidades.  ¿De dónde procede tu fuerza? Esa fuerza que quizás parta de las mismas razones para a veces decir y sentir… que me quiten lo bailao. Otras para decir y sentir.. ya no más… ahora a vivir tranquila, tranquilo.

Arriésgate por ti, por la vida que quieres, por lo que quieres hacer en realidad, como creador y creadora de tu propia vida, de tus días. Disfruta el riesgo. El riesgo es como el agua… agua que somos… sintiéndolo en cada poro, suspirando la satisfacción al haber completado un paso más.

  1. Toma la decisión y arriésgate.
  2. Enfréntate a retos, a cambios.
  3. Crea tu propia disciplina.
  4. Planifica.
  5. Implementa nuevos hábitos.
  6. Mira atrás si quieres, para avanzar en claridad y crear opciones.
  7. Ayúdate escribiendo esas reflexiones, ideas, dudas.
  8. Repasa tus equivocaciones y tus aciertos.
  9. Reflexiona sobre la influencia de y en los demás. Actitudes y el efecto mariposa.
  10. Pasea, céntrate, motívate y visiona.
  11. Combate los miedos aprendiendo.
  12. Rompe tus propias reglas.
  13. Observa los pequeños detalles, cada paso a seguir.
  14. Completa este paso y toma fuerzas para dar el siguiente.
  15. Busca y conoce el origen de tu fuerza, de tus energías, tus fortalezas y habilidades.
  16. Disfruta y siente el riesgo.

¿Qué quieres hacer? ¿Te arriesgarás?

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No tengas miedo de no saber…

… sólo el empezar te enseñará cual es el siguiente paso a tomar

Cambios. Iniciativas. Cuando te enfrentas a nuevas situaciones te puedes encontrar a veces con los miedos. Te ves de repente resistiéndote sin saber la causa. Te frenas y ¡abandonas incluso!

Reconoce el miedo que aparece en estas nuevas situaciones, las dudas sobre las decisiones que has de tomar, las preguntas que te surgen; piensa y contéstalas, prepárate. ¿Y si estás cometiendo un error? Si te sale mal ¿qué haces? ¡Arriésgate! Si no te arriesgas no sabes qué puede pasar… si te arriesgas puedes conocerte un poco más y llevarte el conocimiento del proceso y la experiencia final. Recuerda el punto 5 del Pentálogo para inspirarte a escribir Un reto supone un beneficioso impulso para salir de tu zona de confort. Y eso ya sabemos qué significa… lo que mi madre me dice desde siempre… nunca hemos de dejar de aprender… las nuevas reflexiones, percepciones y sensaciones son un banco de inspiración para escribir. Salir de tu zona de confort,  arriesgarse y aprender.

Pretender que las cosas se solucionan solas sin pasar a la acción no te sirve. Plantéate varias opciones y soluciones. No te limites bajo los efectos del miedo, del temor y sólo observes un par de opciones, recuerda qué hay muchos tonos del blanco al negro… Siempre hay otra opción que puedes barajar. Elca lo sabe muy bien. 🙂

Elca y su plan - namaluc

Tienes habilidades para planificar, y si no se te ocurre nada, puedes aprender. Concéntrate en los detalles importantes, sólo llegar hasta aquí supone un paso adelante. A lo largo del camino aparecen quizás tus resistencias. Escribir sobre lo que sientes te ayuda a identificar qué te frena. No te olvides de que somos expert@s en magnificar situaciones dramáticas. Respira, toma tu tiempo y mira con atención sin magnificar lo que ya de por sí seguro es importante. A veces somos nosotr@s l@s que enturbiamos la imagen asociando nuestras emociones a ciertas situaciones o cosas materiales. Concéntrate en ti y en tus pensamientos, en las relaciones con las personas más cercanas y en tu aprendizaje, dando un poquito de más valor a tu intuición y a la sincronización de eventos.

Recuerda ¿hay algo fijo? Agradecidos podemos estar de comprender que somos personas atentas y que aprendemos en todo momento de nuestras experiencias, antes o después, más tarde o más temprano. Y de que gozamos de un tremendo poder de flexibilidad. Tenemos la ventaja de llegar a comprender en algún momento que no tenernos porqué juzgar, encasillar o etiquetar situaciones, personas, momentos, nuestros pensamientos, nuestras creencias. Somos personas flexibles y estamos viviendo cambios constantes. Sentimos y vivimos cambios. Intentamos parar el tiempo y modificar nuestro cuerpo engañándolo, fijando instantes, esclavizándonos en periodos de 24 horas en vez de vivir entre las luces de la noche y el día. Si nos concentramos en el ahora podemos aprovechar nuestra vida disfrutándola en el presente.

Una vez más… cuestiona tus creencias. Da un paso adelante y revisa las opciones que facilitan la percepción de esos cambios, tan beneficiosos para tu día a día.

Y por último lee sobre el cambio. Einstein compartió con nosotr@s sus reflexiones sobre el cambio, he aquí una de sus citas que tomo prestada del curso* que estoy haciendo actualmente en EN+Diseño Social: “Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos nuestro talento y nuestras habilidades para encontrar soluciones, acabemos de una sola vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.” Albert Einstein

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Resumen de la entrada de hoy en 12 puntos, y no olvides que el cambio puede suponer una gran mejora… 🙂

  1. Reconoce el miedo ante el cambio
  2. Sal de tu zona de confort, arriésgate y experimenta
  3. Descubre nuevos retos
  4. Identifica las posibles opciones
  5. Aprende a planificar y pasar a la acción
  6. Identifica tus frenos y resistencias
  7. Concéntrate en ti, en las relaciones cercanas y en tu aprendizaje
  8. Valora un poco más tu intuición y la sincronización de eventos
  9. Comprende que eres una persona flexible
  10. No te pongas en la posición de juzgar, etiquetar, encasillar
  11. Cuestiona tus creencias
  12. Lee sobre el cambio

*El curso al que me refiero es EN+ Comunicación y Diseño Social. Si te interesa la comunicación positiva, emprendimiento social, la creatividad, coworking, crowdfunding, start-ups, entre otros… Échale un vistazo, yo lo estoy disfrutando… ¡seguro que te merece la pena! 🙂

Respeta tus aficiones

Respeta esos pensamientos fugaces sobre las cosas que te gustaría hacer. Descubre qué te gusta y por qué, qué necesitas, investiga… pero sobre todo… toma las riendas y pasa a la acción.

Siempre me ha gustado la idea de pintar, de dibujar. Pero ahí se quedaba la idea paradita y bien controlada. Ya lo haré más adelante, me decía constantemente. Me imaginaba que me apuntaría algún día a un curso y que aprendería. Fantaseando pasaron los años… ¡media vida! Hasta que decidí dejar de esperar a que llegara el momento que pensaba sería el adecuado y me dije: ¡Ya está bien de esperar! ¡Ahora!

Así que me enteré en los alrededores qué opciones tenía. La compañía de una gran amiga con intereses comunes fue un regalo en ese momento. Me compré mi cuaderno de dibujo y un par de lápices. Estuve unos meses en un centro de barrio cerca de casa, apuntada a unas clases de una artista local que me dieron una pequeña pista de qué significa mirar y reflejar lo que miras. El curso fue corto y algo aprendí. Aprendí sobre todo que quería continuar y que la práctica, como en casi todas las áreas de nuestra vida, nos enseña a mejorar.

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Es así como decidí seguir por mi cuenta. A veces pienso en volver con algún profesional y sentir que me guían y me cuidan mientras aprendo, porque muchas veces me siento perdida. Aprender sobre luces y sombras, dar volumen, mezclar colores, crear tonos, controlar y liberar las formas… Ahora aprendo y como una niña que empieza, el plano resalta en cada espacio. Igual que practico escribir, practico con mis dibujos. Y disfruto.

Una vez te decides a comenzar aquello que te gusta mediante un compromiso que incluye estar presente durante el proceso e identificar las novedades en tu desarrollo personal, aprendes a practicar, a experimentar, a conocer tus miedos y resistencias, los bloqueos. A identificar tus vulnerabilidades y hablar de tu propia obra sin pensar más allá de las críticas, sean propias o de otros. Cuando te concentras en ti, en tu aprendizaje y creatividad, aprendes a disfrutar del proceso en tu progreso artístico y personal.

Ahora estoy en el principio. Ahora es atención, concentración, diversión. Exploro técnicas, leo, uso colores, medios, y bueno… hago cada desastre que algún día no sé si me atreveré a enseñar, otros desastres los enseño y me quedo tan pancha. La gran mayoría de estos experimentos tienen su porqué, su tiempo, su miedillo, su trabajo, su vergüenza y su ilusión. Me preocupo ahora por seguir el proceso creativo, por aprovecharme de los momentos sorpresa y de los detalles que me inspiran. Por ejemplo ¿Por qué pinto sobre cuerda? Pinto sobre cuerda porque me recuerda a la soga de mi abuelo, con la que ataba todas las cosas atables. Casi siempre llevaba en su bolsillo un trocito. 🙂

Lánzate y comienza. ¿Te gustaría aprender a dibujar o pintar? ¿Piensas en alguna actividad que te gustaría seguir? Pues pasa a la acción y ¡a por ello! Pasar a la acción es el paso más efectivo… no dejes el tiempo pasar. No tengas miedo de no saber… sólo el empezar te enseñará cual es el siguiente paso a tomar. 😉